Skip to main content

La Licencia para construir la Familia

“Dios es el arquitecto”.

Salmo 127

“Si Jehová no edificara la casa en vano trabajan los que la edifican;”

Salmo 127:1

Hay dos elementos en la construcción:

  1. El edificador o Arquitecto y
  2. El trabajador

Ambos son importantes e indispensables.

Dios fue el Arquitecto y Diseñador del hogar y de la familia.

En la fabricación Él utiliza un grupo selecto de trabajadores.

La calidad del producto terminado no depende tanto de la destreza de los trabajadores (nosotros), sino de la devoción y la obediencia de los obreros a su maestro.

¿Es verdad, Usted si edifica su casa?

¡Tal vez usted no necesita instrucciones!

Si usted no sabe a donde va cualquier camino lo lleva.

¡Algunos creen que están actuando bien, porque no saben lo que hacen!

Usted pide un boleto de avión y dice:

“¿Adónde?” – “Adónde sea”, eso sería ridículo.

Cuales son los objetivos claves de nuestro matrimonio.

Muchas familias son como las dunas de arena se forman por la influencia, no por los propósitos (1ª Corintios 3:10). “Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima.” (Vv.10-15).

Si Jehová no edificare la casa.- No se da a entender aquí ninguna condenación en contra de que edifiquemos y vigilemos nosotros, sino en contra de que hagamos casa alguna sin tomar en cuenta a Dios; o como si pudiéramos permanentemente tener éxito en Él. Tenemos que ser colaboradores en Él. (Prov. 10:22)

  1. ENFRENTEMOS NUESTROS PROBLEMAS

    Acaso nosotros edificaríamos Castillos en la arena, solo por estar inundados de las Presiones Sociales.

    No basta con ser padres y tener hijos. Dios tiene un plan y un propósito que tenemos que cumplir.

    Frente a un púlpito un pastor puso un letrero que decía: ¿Qué es lo que esta haciendo con esta gente? Después de predicarles por 17 Años.

    Como si el piloto de un avión dijera; “Lo siento, estamos perdidos; pero no se desanimen estamos a tiempo”.

    Proverbios 27:23: “Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas”.

    Gálatas 6:4: “Pero cada uno examine su propia obra, y entonces tendrá motivo para gloriarse solamente con respecto a sí mismo, y no con respecto a otros”.

    2 Corintios 13:5: “Poneos a prueba para ver si estáis en la fe: examinaos a vosotros mismos. ¿O no os reconocéis a vosotros mismos que Jesucristo está en vosotros, a menos de que en verdad no paséis la prueba?”

    Dentro de diez años ¿qué desearía haber hecho hoy? ¡Hágalo hoy!

    Necesitamos hacer la imagen de lo que será en diez años nuestro hogar.

    Aristóteles decía: “Como arqueros, tendremos mejor posibilidades de alcanzar el blanco, si lo podemos ver.”

    ¿Quién ha planeado un matrimonio mediocre? Pero si seguimos viviendo sin rumbo, lo obtendremos. El matrimonio mediocre se logra con buenas intenciones pero sin instrumentos y sin dirección.

    Un hombre de negocios planeó el futuro de su empresa para diez años. Luego se dio cuenta que su hogar no tenía ninguna planeación. Tomó unas vacaciones con su esposa, se dedicaron a orar y a planear su hogar a la luz de la palabra de Dios.

  2. ¿QUÉ ES LO QUE QUEREMOS?

    ¿Lo queremos tanto que no estamos dispuestos a pagar el precio? Sin metas no se crece, mas bien se anda a tientas.

    David J. Schwartz dice: “Una meta es más que un sueño; es un sueño puesto en acción. Es más que una nebuloso deseo; ‘Me gustaría poder...’ Una meta es: Esto es mi objetivo para el que trabajo’”

    “Lo importante no es dónde estaba usted o donde está usted, sino donde quiero estar”. Querer es poder.

    Nadie alcanza más de lo que se propone.

    Si nosotros nos preguntamos ¿Porqué mi hogar es tan diferente a lo que planee? Mis hijos no son lo que yo quería de ellos.

    ¿Se siente frustrado? ¿Temeroso? o ¿Está paralizado por el tiempo?

    Ese sentimiento no lo obtuvo de Dios. El Señor no reparte dudas o tristezas. (2ª Timoteo 1:7) “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

    1. Dios da Capacidad.

      Nadie está capacitado, pero si Cristo no te capacita, estas fracasado.

    2. Dios da Compasión.

      Romanos 5:5: “y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.” El amor humano es condicionado. El amor divino es incondicionado.

      “Esteban si me desobedeces yo no te quiero”. Decir eso es vender su amor muy barato. Siempre ame a su hijo, a pesar de cómo es.

      Romanos 5:8: “Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.

    3. Dios da Control.

      Dominio de sí mismo. Un padre controlador de unos hijos disciplinados. El dominio de sí mismo nos liga a la paz interna y está a nuestro alcance. Colosenses 3:15 “Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuiste llamados a un solo cuerpo; y sed agradecidos”.

      David logró matar al gigante Goliat, por lo que se le inculco en su hogar.

    Herencia de Jehová son los hijos.- Tenemos aquí una ilustración de cómo todo lo que tenemos se debe al cuidado del Señor. Nuestra vida de familia es don de Él. (Gén. 30:2; Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?; 33:5: Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.).